El brindis
Algo tan sencillo y espontáneo como un brindis con vino o espumoso también tiene su protocolo, basado también en el sentido común. Por ejemplo, al chocar las copas, hazlo con cuidado. Imagina que quien te ha invitado ha puesto su cristalería fina o herencia familiar y rompes una de las piezas por brindar con demasiado entusiasmo… ¡No queremos eso!
Brinda con sutileza, inclinando la copa y mirando a los ojos.
Inclina el vaso ligeramente hacia la persona con la que brindas. Si bien no es ninguna regla escrita, también hay quienes opinan que hay que mirar a los ojos de a persona o personas con las que brindamos. Por supuesto, en cenas formales, evitar brindis del estilo “Arriba, abajo, al centro y pa’ dentro”.
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